|
Augusto Bordelios(h)
Nació en Buenos Aires en 1862. Hijo de don Augusto
Bordelois, de familia francesa, naturales de Bordeaux y de
doña Isabel Salutio, de la Provincia de Santa Fe.
Hizo sus estudios secundarios en el Liceo Saint Louis de Bordeaux
donde fue condiscípulo de Juan J. Baurín, años
más tarde su vecino en Alberdi.
En Francia, Inglaterra y Alemania, adquirió experiencia
en el comercio de lanas.
Ya en la Argentina, contrajo matrimonio con doña Marta
Larrouy que le dio once hijos: Marta Isabel, Blanca, Pedro
Gastón, Carlos, Félix, Eduardo, Marcelo –que
vive en Buenos Aires-, Carmen, María Rene, Lucía
y María Teresa, residente en Alemania.
Instalado en Bahía Blanca desarrolló actividades
relacionadas con la lana de Patagonia.
En el año 1900, junto a don Alberto Larrague y don
Juan Louge, compra a don Alfredo Obertam Lumb la totalidad
de las tierras de su propiedad, incluyendo los lotes del pueblo
“San Eduardo” que había trazado Lumb a
ambos lados de la Estación Alberdi, que quedaban sin
vender.
En julio del mismo año, Louge y Larrague transfieren
a Bordelois la parte indivisa que les corresponde del poblado,
quedando entonces don Augusto como único propietario
de lotes y quintas remanentes de Lumb.
La estancia “La Calandria” levantada en las tierras
lindantes, luego de la división del condominio, fue
el refugio de la familia Bordelois cuando se trasladaron definitivamente
de Bahía Blanca en 1913, apartándose de las
tensiones que se acumulaban entre las colectividades alemanas
y francesas por la inminencia de la guerra europea.
Bordelois supo enfrentar los cambios: de una vida brillante
social y profesional, pasó a plantar alambrados, instalar
molinos y formar arboleadas y un parque de singular belleza
diseñado por un arquitecto francés amigo suyo,
protegido de las mangas de langostas por hileras de paraísos
y cercos de hiedras muy oscuras debajo de las cuales crecían
hortensias y coronas de novia.
Hombre de temple autoritario ocultaba un espíritu sumamente
generoso. Habilitó terrenos de su propiedad para establecer
caminos adyacentes y accesos, donando parcelas para la policía,
municipalidad y escuela, esto último conjuntamente
con Louge y Larrague.
La manzana de la plaza Rivadavia y terrenos para calles y
usos del ferrocarril pasaron a ser patrimonio del estado y
la empresa ferroviaria.
Murió en Buenos Aires el 12 de agosto de 1929.
En 1936 fue aprobado un Proyecto de Ordenanza para designar
con su nombre una calle del pueblo de Alberdi.
En enero de 1937, esa propuesta se hizo realidad: se trasladó
el nombre Bartolomé Mitre a la Plaza de Colonia Alberdi
y en su reemplazo se nominó “Augusto Bordelois”
a la calle que nace en la Avenida paralela al ferrocarril
y corre hacia el sur.
A partir de 1957, tras la muerte de Luis E.Motta, se redujo
el tramo de la calle Bordelois al recorrido limitado por el
cruce con Urquiza y 28 de Octubre.
|