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Luis Ernesto Motta
Nació en San Nicolás de los Arroyos en
1893. Sus padres se llamaban luis Motta, de nacionalidad argentina
y Cándida del hoyo, española.
Estudió Farmacia en la Universidad de Buenos Aires
donde conoció a María Ema Azzaretti, que cursaba
idéntica carrera, con quién se casó y
tuvo dos hijos, Jorge y Hugo, prematuramente desaparecido.
La señora de Motta falleció en plena juventud
en el año 1934.
Don Luis E. Motta se instaló en Alberdi a cargo de
la farmacia que bautizó con el nombre del pueblo.
En tiempo que ejerció su profesión ocupó
tres lugares diferentes: uno de ellos, el de la esquina de
Irigoyen y Motta, singular edificio de frente de líneas
curvilíneas e hileras de mayólicas que conservan
su belleza primitiva.
Luego de treinta años de servicio a la comunidad, en
el más amplio sentido de la palabra, abandonó
este sitio para radicarse en Rosario, dejando Alberdi sin
haberse preocupado nunca por acumular riquezas.
“Fue el hombre de consulta en quien se refugió
el acongojado; el necesitado. El cajón del mostrador
de su farmacia se abría más para dar que para
recibir. Ganó la consideración de todos, que
no buscó y ricos y pobres, amigos y adversarios, si
los tuvo, valoraron su inmenso desinterés personal”-comentaba
el periódico “El Semanario” que se imprimía
en Vedia, al dar la noticia de su fallecimiento, ocurrido
en Rosario el 6 de abril de 1957.
Muy poco antes de su fin había estado de visita, saludando
a todos los que fueron sus amigos y conocidos, sociable, cumplido
y cordial como siempre.
La noticia de su muerte conmovió a la población.
Sus familiares, accedieron a requerimiento de vecinos y trasladaron
los restos desde el lugar de deceso, motivando su sepelio
una conmovedora exteriorización de pesar.
El vecindario se movilizó espontáneamente y
una caravana de automóviles aguardaron el cortejo a
un par de leguas del pueblo, que cerró el comercio
y acompañó sus restos hasta el Cementerio local
luego de haber recibido el homenaje de todos los que necesitaron
expresar sus sentimientos.
Por suscripción popular se levantó un sepulcro
como materialización de un acto de estricta justicia
y emocionada gratitud.
El mismo año de su fallecimiento,
el Consejo Deliberante de L.N. Alem dispuso que el tramo de
la calle Bordelois desde su nacimiento hasta el cruce con
Urquiza, llevase el nombre de “Luis Ernesto Motta”.
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