Historia
institucional
Los Centros de Estimulación Temprana, así llamados
en sus inicios, surgen en el territorio de la Provincia de
Buenos Aires en el año 1986, por la firma del Convenio
Nº 247 entre Salud y Educación. Ambos Organismos
contraen el compromiso de “compartir recursos humanos
especializados, infraestructura y equipamiento para el funcionamiento
de servicios interdisciplinarios”.
Por iniciativa de un grupo de docentes de la Escuela Especial
Nº 502 de la localidad, se realizó un trabajo
de campo y se presentó oportunamente un proyecto para
la creación del CEAT. Solicitan en ese entonces, el
servicio como medio para “satisfacer los requerimientos
de apoyo individualizado y personalizado a niños en
los primeros años de vida e integrar activamente a
la familia a la acción educativa formal”. La
matrícula potencial ascendía a 20 niños
que presentaban signos de riesgo biológico y/o ambiental.
Los mismos fueron censados, poseían diagnóstico
médico y autorización de sus padres. El Director
de la Unidad Sanitaria Dr. Miguel Agabios, cede parte de las
instalaciones de dicho centro asistencial para el funcionamiento
del CEAT. La Escuela de Educación Especial Nº
502 proveerá el mobiliario básico.
El Director General de Escuelas y Cultura resuelve crear a
partir del ciclo lectivo 1992 el CEAT Nº 2 RESOLUCION
Nº 10164.
El CEAT abrió sus puertas en el año 1993, siendo
su primera Directora la Srita. María Rosa Cirella,
y el primer Asistente Educacional la Srita. Nora Junco. Funcionó
temporalmente en la Escuela Especial Nº 502 hasta que
como resultado de distintas gestiones se le otorgó
en carácter de préstamo por 10 años,
la casa-habitación de la Municipalidad, en la que la
falta de espacio adecuado y el mal estado de conservación
fueron uno de los primeros obstáculos a superar.
Se convocó a la comunidad para formar una comisión
de apoyo y posteriormente la Asociación Cooperadora,
reconocida por la Resolución Nº 15720 del 04/05/94.
Fue su Presidente: el Sr. Rodolfo Leonelli, Secretaria: la
Srita: Nora Junco y Tesorera: la Srita. Julieta Pallero.
Desde ese entonces la mayor necesidad y el anhelo de Docentes,
Familias y Cooperadores fue poder contar con un edificio propio.
Incontables fueron durante años y en los diferentes
gobiernos de turno, las puertas que se golpearon solicitándolo,
sin respuesta favorable.
Cuando ya parecía imposible lograr tener el edificio
surge la posibilidad de que la casa de familia de la antigua
empresa ESEBA donada a la provincia, y que actualmente ocupa
EDEN, fuera destinada al funcionamiento del CEAT. Pero las
respuestas se dilataban en el tiempo y no se llegaron a concretar.
Año 1993, mes de diciembre, la Directora Sra. María
Teresa Maliandi, junto con el Presidente de la Asociación
Cooperadora, Sr. Santiago Bustillo toman conocimiento durante
la gestión del recientemente designado como Delegado,
Sr. José Luis Pérez, de la existencia del Programa
Nacional “Componentes Materiales”, ponen manos
a la obra y elaboran un proyecto que fue presentado y aprobado,
firmando el Intendente Sr. Alberto Conocchiari un Convenio(Nº
130) con el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social
de La Nación para la construcción del edificio
del CEAT en el predio de la Unidad Sanitaria local, donde
siempre debió funcionar.
De acuerdo al convenio se adjudicaron $ 25.530 para la adquisición
de materiales de construcción, y la mano de obra la
realizaron obreros incluidos en el Plan Jefes y Jefas de Hogar
Desocupados (20 obreros). Entre algunos de ellos figuran:
Raúl Irusta, Matías Medina, Luis Mendoza, Cerafín
Gallardo, Ernesto Nogueira, Sebastián Martinez (plomero),
Hugo Altamiranda (electricista), Ibarra(pintor).
El arquitecto que diseñó el anteproyecto y que
dirigió la obra fue el Sr. Miguel Navecilla.
La misma se inició el 17 de mayo de 2004 y se inauguró
oficialmente el 27 de mayo de 2005, con el acompañamiento
de ex-alumnos de la comunidad y de otras localidades, ex-docentes,
docentes, instituciones y la comunidad toda.
Al contar con el nuevo edificio, surgieron otras necesidades
de equipamiento que como siempre, fueron cubiertas gracias
al aporte generoso de toda la población: se recibieron
donaciones de: dinero, muebles (armarios, baúl, silla
de PC, cortinas, material didáctico, mesa, perchero,
espejo, toallas), calefactores, ventiladores de techo, etc.
Además el equipo docente recicló y puso en condiciones
mobiliario ya existente.
La Asociación Cooperadora realizó una campaña
de socios, que actualmente asciende a un total de 110 socios
activos.
En la actualidad se cuenta con el apoyo y la colaboración
mensual de particulares de la comunidad, Empresas y Fundaciones,
que solventan gastos de caja chica, bibliografía específica,
material didáctico, farmacia y alimentos básicos.
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